Antes de navidad – I

 

Caballero,

 

En mi mente tengo claro que no tiene sentido, tengo calculado el tamaño de lo innecesario de escribirte, de lo intenso, y sobre todo, el tamaño de mi gran debilidad al hacerlo. No espero que me entiendas, incluso temo que termine amputándome las manos, pero en el fondo sé que no lo haré porque soy demasiado tonta para negarme a esto, a esto que no sé cómo se llama, pero que tiene que ver completamente con mi voluntad perdiéndose ante tu recuerdo.

Se acerca navidad y cada navidad es un recuerdo latente de que te conocí, de que me enloqueciste, de que nos miramos sabiendo que desde ese instante los dos seríamos adictos al otro; por primera vez en nuestras vidas habíamos encajado de verdad con un ser que nos entendía. Nos acoplamos en una mirada, luego en un beso que se extendió en un abrazo que todavía no siento se haya terminado.

No logro olvidarte, pueden pasar los meses, los años, pero no te saco de adentro. Estás tan incrustado que eres parte de todo lo que soy; cada paso lo doy pensando en tu nombre, rememorando tu rostro, y añorando todos esos besos que ya nunca más me volviste a dar.

Lamento mi angustia, lamento cada crisis, lamento haberte dejado, pero especialmente lamento no ser una mujer que pueda olvidarte. Prometo que lo intento, pero no es fácil asumir que estamos para no estar. Duele tanto que me detesto por débil, y ojalá explotara mi corazón idiota que te admira, que te sueña, que te sigue esperando como si jamás nos hubiéramos separado.

Yo solo quería decirte que mi vida se ha convertido en un rumor constante de ti. Un rumor que me cuenta de alguien que amo pero que no viene.

 

No te he olvidado,

Sobre nosotros Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

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