LIBROS QUE ME ENSEÑARON UNA LECCIÓN DE VIDA

Me ilusiona mucho poder hablarles de libros de esta forma, porque lo puedo hacer un poco más informal, pero al tiempo, partiendo desde la verdad. Cuando les recomiendo libros no con una reseña, sino con la intención de que ustedes se permitan explorar nuevas aventuras literarias, créanme que lo hago con la tranquilidad de saber que les estoy ofreciendo una oportunidad de romper moldes y esquemas.

Pero debo aclarar que en ningún momento recomendaría un libro que a mí no me haya gustado. Los tres libros que les recomendaré a continuación, son de esos que te duelen, y te gustan, y odias, y amas. Y así. Un bucle de emociones desorbitadas.

Lo que haré es escribirles el mensaje, o la reflexión que me dejó cada uno, y la razón por la que siento que recibí una gran lección de vida.

Qué nos hace humanos, Jeff Garvin 

Para hablarles de este libro, me permito hacerles las siguientes preguntas. ¿Qué somos si somos negros, blancos, amarillos, o si no nos identificamos con el sexo que nacimos? Por favor, piénsenlo bien. ¿Dejamos de ser humanos si nuestra piel es diferente o si nuestra inclinación sexual varía a la “normalizada”? ¿Merecemos más derechos o más respeto que otros?

Qué nos hace humanos nos muestra una realidad escalofriante. Nos habla de lo aterrador que puede ser despertar cada mañana sintiendo que estás encerradx en un cuerpo equivocado, que naciste siendo, por ejemplo, una mujer, pero estás encarcelada en el cuerpo de un hombre, y viceversa. Y la presión social, familiar, laboral, todo, todo, es abrumante, incluso tanto, que te lanzas al suicidio.

Nos muestra una realidad escalofriante

Esta historia va sobre alguien que no es chico ni chica, solo un ser humano que nació siendo un ser humano, y nada más. Riley es de género fluido, y unos días es chico, y otros, chica. Imaginen lo aterrador que puede ser vivir así en esta sociedad. La vulnerabilidad es absoluta, igual que el terror, y el maltrato.

Cuando leía, el llanto era inevitable, pero reforcé mi creencia de que los seres humanos somos solo seres humanos. Nacemos siendo seres humanos. Morimos siendo seres humanos. Hay un camino largo por recorrer, pero el cambio comienza desde el interior de cada persona, y leer este libro me hizo afianzar la idea de que podemos amarnos y aceptarnos en la diferencia, y nada malo va a ocurrirnos, al contrario, y aunque suene a cliché, y a respuesta de reinado, amándonos tal cual somos, haremos de este un mundo mejor.

El día que dejó de nevar en Alaska, Alice Kellen

Este es un libro que nos habla de las segundas oportunidades, y de cómo, aunque todo parezca desmoronarse, podemos permitirnos intentarlo una vez más. Más allá de darle oportunidades a otros, es sobre uno mismo, porque a veces solemos culparnos y castigarnos eternamente, y nos enceguecemos y dejamos pasar muchas cosas que nos harían felices solo por creer que no lo merecemos. Nuestros protagonistas están rotos, tanto, que llevan una vida absurda de autocastigo, pero el amor es la salida para ellos.

Esta historia nos abraza y nos susurra al oído que nos perdonemos, que debemos vivir sin odiarnos a nosotros mismos. Y lo hace de una forma tan bonita, que aunque su lectura llegue a doler, también libera.

Esta historia nos abraza

Para mí, no solo leemos un romance, también leemos perdón, superación, oportunidad, y vida, mucha vida. No es una historia simple de romance, es una historia compleja, pero con una salida que satisface el alma.

Y si todavía se lo preguntan, esta obra me enseñó una lección de vida porque yo también me autocastigo, porque también cierro los ojos para dejar pasar muchas cosas que posiblemente me harían feliz, y leerla fue como darme un baño que alejó mucha suciedad mental en mí.

La lección de August (Extraordinario), R.J. Palacio

Esta historia es muy especial, y si ya se vieron la película sin leer el libro, déjenme contarles que todavía no me he decido si me gustó más leerla o verla. La historia va sobre un niño que creció roto, y con esto pude identificarme bastante. Esa sensación de sentirte fuera de lugar no es para nada bonita. En el caso de August, era un niño muy amado por su familia, pero por la condición con la que nació, no lograba encajar en la sociedad porque era visto como un monstruo.

A pesar de todo el sufrimiento, August nos enseña una gran lección de bondad y de amor al prójimo. Y no solo esto, sino que también nos da una muestra de coraje, de gentileza, de valentía, pero sobre todo, de superación. Aquí este pequeño debe superarse a sí mismo, y superar a la sociedad.

Me enseñó a ser más empática con las personas

En un principio era un niño cabizbajo, con baja autoestima, con mil ideas negativas en su cabeza, pero desde que sus padres toman una decisión sobre la vida del niño, y aunque es una que podría empeorar o mejorar su vida, y aunque en un principio todo iba para mal, la situación poco a poco toma un rumbo inesperado, y entonces el cambio se hace positivo, y August comienza a ganarse el corazón de la personas, y sí, al final descubren que habían tomado la decisión correcta.

Lo que me enseñó esta historia es que vivir con nuestra cabeza encerrada en un casco, no es la solución a nuestros problemas. Pero sobre todo, me enseñó a ser más empática con las personas, con lo que digo, con mis opiniones y la forma de expresarla, porque incluso una mirada puede desmoronar el mundo de una persona y no nos damos cuenta. August creció caminando literalmente, con su vista pegada al suelo porque no soportaba cómo era visto. Y yo no quiero sentir que estoy arruinando la vida o la estabilidad de alguien solo por hacerle un reproche verbal o visual sobre su aspecto físico.

Más amor, más bondad, más empatía, por favor.

Sobre nosotros Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

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