¿LA PIRATERÍA  DE LIBROS ES UN DEPREDADOR QUE NOS ACECHA?

 


Que tú leas un libro pirata alegando las razones que sea, buenas o no, no quita el hecho de que has tomado algo en tus manos que no es legal.

 

Hablar de este tema es lanzarse a la boca de un lobo hambriento. Muchas han sido las posturas sobre la piratería (que incluye libros excesivamente económicos pero que no provienen de las fuentes que tienen sus derechos de propiedad, es decir, de difusión y publicación, hasta los famosos y adorados PDF), incluso se han formado especies de “clanes rivales” en los que predomina el ataque y rudeza más no el raciocinio, la lógica, y muchísimo menos, el respeto al trabajo honesto y legal de las otras personas.

Diversas son las creencias sobre los libros piratas. Hay quienes creen que los libros piratas en internet son una ayuda extra para que el autor y su libro tengan mayor difusión, y hasta cierto punto, es cierto, no lo voy a negar, ¿pero qué sucede si el autor vive de la venta de sus libros así como un panadero vive de la venta del pan? Está bien que el panadero regale algunos panes a sus conocidos, pero estoy muy segura de que no los ofrece todos gratis, y básicamente porque es su trabajo, de eso vive. Siguiendo esta misma línea, lo que quiero decir es que el autor de cualquier arte, también trabaja, aunque no sea el trabajo “debido o formal” que nos han inculcado. Escribir es un trabajo que lleva mucho tiempo, esfuerzo, dedicación, y desafortunadamente, es un trabajo muy poco agradecido, algo así como los oficios del hogar, y quien alguna vez alguien haya lavado platos, lavado baños, lavado ropa, o trapeado el suelo, entenderá muy bien de qué hablo.

 


Publicar un libro no es fácil, y mucho menos gratis.

 

Pero no quiero hablar del tema desde afuera, como si no me afectara, así que lo haré con la cercanía que acostumbro a narrar mis experiencias, y tal vez así, se pueda entender mejor por qué considero que la piratería me afecta enormemente al contrario de favorecerme.

Para nosotros los escritores es sumamente importante la difusión, y lo sé muy bien porque por años “he regalado mi trabajo en redes sociales”, y eso de regalado es una frase textual que una persona me expresó al enterarse de que mi primer libro era vendido más no regalado. Lo que yo, Jarhat Pacheco, he hecho durante años, ha sido trabajar fuertemente en mis redes para hacerme un nombre reconocido, para hacerme notar, para darme lugar en un mundo tan difícil como lo es el literario. Al iniciar en esta aventura de las redes sociales, de publicarme en ellas, no tenía idea de cómo funcionaban muchas cosas, y por mi cabeza no pasaba la idea de publicar un libro; el sueño se fue condensando poco a poco, y mayormente porque mis lectores a medida que crecían, me solicitaban continuamente un libro para poder tener una recopilación de mis letras. Y lo hice. Lo hice con la ayuda de un amigo que me ayudó con la edición, pero sin apoyo editorial, sin dinero, sin pagarle a nadie para que me hiciera la portada o la maquetación. Lo hice aprendiendo por medio de blogs y vídeos en YouTube todo sobre el proceso de autopublicación en amazon.

 


Tenía la tonta idea en mi cabeza de que nadie podría vivir de sus sueños, que si quería que otros me leyesen, debía regalarme mientras que tenía un trabajo que no me gustaba, me consumía y me amargaba.

 

Publicar un libro no es fácil, y mucho menos gratis. Existe un trabajo creativo detrás de todo arte, y un libro no es la excepción. Sumen las horas, los meses escribiéndolo; también sumen las horas haciendo una portada; sumen las horas editando y maquetando; y en mi caso, sumen los días que tardé en aprender a hacer todo lo anterior para poder tenerlo listo para publicarlo. ¿Ven todo el esfuerzo que hice? ¿Imaginan cuánto pude haber gastado o cuánto invierten los autores o las editoriales? Me hubiese gustado tener acompañamiento profesional porque un año después de haber publicado a “Te amo, y no es metáfora” lo edité porque a mi parecer, tenía errores tanto en la edición de la portada como en la maquetación; es decir, mi libro tuvo el doble de trabajo, lo que hubiese significado una doble inversión.

Ahora, aun así, después de todo lo que hice por sacar el mejor producto a la venta, decidí, en agradecimiento a mis lectores, sacar por dos días, completamente gratis la versión Kindle, pero para leerse, debía ser exclusivamente por medio de la aplicación KIndle del mismo amazon, lo que me daba seguridad de que mi libro no fuese pirateado. Con esta acción de mi parte, luego de meses de haberla hecho, me doy cuenta de que demostré que mi principal interés no era el dinero sino que me leyeran, pero sin duda alguna, esto es un arma de doble filo, y aunque sí tuvo algunos puntos negativos, siento que estuvo bien hacerlo pero solo en ese entonces, no ahora. Si me lo preguntan, no lo volvería a hacer.

Al publicar mi primer libro, tenía un trabajo estable, y aunque llevaba años queriendo tener un libro publicado, tenía la tonta idea en mi cabeza de que nadie podría vivir de sus sueños, que si quería que otros me leyesen, debía regalarme mientras que tenía un trabajo que no me gustaba, me consumía y me amargaba. Hasta que recapacité y entendí que si yo quería que le dieran valor a mi trabajo, debía empezar por mí dándole el valor debido a mi trabajo.

 


Ojalá puedan imaginar la tristeza y desilusión profunda que me siento cada vez que me entero de que alguien leyó mi libro porque un conocido o amigo le pasó un PDF, o porque lo descargó directamente de internet.

 

Hace muy pocos meses, perdí ese trabajo que me amargaba pero que me sostenía, y literalmente, mi única esperanza de sostenimiento son las ventas del libro. Pagaba arriendo en un apartamento, porque vivía sola, y eso incluye servicios públicos y alimentación, pero como dicen por ahí, debí regresar con mi papá con el “rabo entre las piernas” porque ya no me daba para más el poco dinero que me quedaba.

Dadas las circunstancias brevemente narradas, ojalá puedan imaginar la tristeza y desilusión profunda que me siento cada vez que me entero de que alguien leyó mi libro porque un conocido o amigo le pasó un PDF, o porque lo descargó directamente de internet, pero nada se compara a la frustración que siento cuando una persona directamente me solicita el PDF de mi libro. Entiendo perfectamente que no todos tenemos los medios para comprar todos los libros que nos apetecen, incluso yo no puedo adquirir todos los que quisiera, y ahora menos que no tengo ingresos, pero deberíamos por favor ser más considerados y discernir a la hora de decirle a un autor “pásame el PDF de tu libro”.

 


Entendí que la piratería es sin duda un depredador acechándonos para tragarnos vivos.

 

Hace muchos años también descargué infinidad de PDFs porque primero, no tenía dinero, y segundo, porque no tenía conocimiento de cómo esto afectaba a un autor. Desde que he ido aprendiendo sobre el mundo literario, aprendí a respetar un libro no solo por ser un libro, y desde que soy una escritora con un libro publicado, entendí que la piratería es sin duda un depredador acechándonos para tragarnos vivos, y los que la consumen alardeando de ella sin un mínimo de conciencia ni respeto, obviando el trabajo de los autores, son los que nos lanzan a la boca de ese animal hambriento.

Para cerrar por ahora el tema, aclararé que no satanizo a quienes leen piratas porque yo también los leí. El verdadero problema es saber que lees un libro pirata y defender esta postura prácticamente con tu vida aun cuando sabes que está mal. Un hombre que roba para alimentar a sus hijos no deja de ser un ladrón por querer darle comida a su familia. Que tú leas un libro pirata alegando las razones que sea, buenas o no, no quita el hecho de que has tomado algo en tus manos que no es legal. Y sé que no dejará de pasar, sé que los PDF y los libros piratas no van a desaparecer de un momento a otro, pero me parece importante que mis lectores sepan la razón por la cual a mí, Jarhat Pacheco, me afecta que lean mi libro obtenido de cualquier forma menos por amazon que es mi distribuidor.

Sobre nosotros Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

  1. Te felicito Jarhat por marcar tu posición al respecto desde un punto de vista como lector y como autor. Personalmente NO apoyo la piratería de libros. Entiendo por qué alguien toma la decisión de leer un libro pirata (falta de dinero, acceso a los libros, etc.), pero lo que nunca entenderé es que defiendan este hecho ni mucho menos, que le digan a un autor cínicamente que le mande su libro gratis. Ojalá tuviéramos más conciencia sobre lo que hay detrás de un proceso de publicación de un libro…
    Besos!

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