CUATRO PELÍCULAS QUE AMO PERO NO HE LEÍDO SUS LIBROS

Para algunos es considerado un pecado ver una película sin siquiera haber leído primero su libro… Pues lo confieso, y que me perdonen los dioses, pero sí, ¡soy una pecadora! Yo hago parte de ese grupo maldito de personas que se atreven a ver, juzgar, y hasta amar una película sin siquiera haberse adentrado en las páginas del libro que inspiró la adaptación a la pantalla grande.

Y hay algo más que debo confesar: la lista de adaptaciones que he visto sin leer su original, es interminable. Pero en esta ocasión solo vengo a hablar de cuatro que, sinceramente, puedo ver millonésimas veces sin que pierda mi amor profundo e interés altísimo por ellas. Voy a intentar dar una breve explicación en cada una de ellas, pero presiento que terminaré repitiendo la misma justificación.

Harry Potter, J.K Rolling: Ya sé. Muchas personas son muy, muy fans de esta saga, y han leído sus libros y coleccionan cuanto libro u objeto de la misma. Pero yo no. Es decir, me encanta ver sus películas, y cuando veo maratón, ahí me quedo sin importar si debo hacer otra cosa. La saga Harry Potter es, sencillamente, perfecta. E imagino que sus libros son cosa de otro mundo, y por eso millones de personas amen cada una de sus páginas, pero yo simplemente no me atrevo a leerla porque siento que ya me hice spoilers durante años, así que no le veo sentido.

El curioso Caso de Benjamin Button, F. Scott Fitzgerald: En mi defensa, debo decir que cuando me la he visto, no tenía la menor idea de que era una adaptación. Y desde el primer día que la vi, se convirtió en un referente, en un ejemplo para mi vida. Es tan preciosa, y triste, y completa, y malditamente dolorosa, que les juro que la ven y lloran. Además que la actuación de Brat Pitt, es muy plausible.

Siempre el mismo día, David Nicholls: Un día escribí en mi buscador “películas para llorar” y plop, cinco minutos después estaba viéndola. Lo hice sin leer de qué iba ni investigar sobre la historia. Me llamó la atención el nombre, y para mi sorpresa, la amé. La amé como se aman esas cosas que duelen. Me sentí tan identificada, y aunque odié tanto ese final, no la supero. Es de esas heridas que prefieres hurgar. Si no se la han visto, y necesitan explorar sus más profundos y tristes sentimientos, ¡véanla!

Diario de una pasión, Nicholas Sparks: Estoy segura de que esta película no necesita presentación, porque sí, estamos ante la mejor película para llorar que he visto en mi vida. Así. Sin más. La mejor. Y la más triste. Pero también la más esperanzadora. ¿Y qué por qué no me leí el libro?… ¡Eso mismo me pregunto yo! La verdad es que lamento no haberlo leído primero, de haber sabido con lo que me encontraría, hubiera preferido llorar leyéndolo antes, y luego sí, comparar y sufrir ante una pantalla. Pero fue tarde. Y ahora siento que no tiene caso, me vi la película sin leerlo el libro, y ya está.

Y ya, esto es todo por ahora. Me encantaría saber qué piensan, cuál es su opinión. Y sobre todo, cuéntenme de esas películas que han visto sin leer su libro.

Sobre nosotros Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

  1. Me encantan son hermosas peliculas, bellisimas

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