3 COSAS QUE OJALÁ HUBIERA SABIDO CUANDO EMPECÉ A PUBLICARME EN FACEBOOK

Esta es una entrada un poco compleja de escribir porque me lleva a julio de 2014 cuando sin saber exactamente lo que buscaba ni por qué lo buscaba, di clic en crear página. Claro que quería escribir, ¿pero sobre qué?, ¿cómo lo haría?, ¿a quién le escribiría?, ¿quién me leería?, y la más aterradora de todas las dudas, ¿era lo suficientemente buena para que valiera la pena que las personas me leyeran?

En aquel entonces tuve la misma necesidad que tengo ahora, pero con tres diferencias: era inexperta, inocente e ingenua. No fue simple aquella primera vez, no lo sigue siendo ahora, pero por lo menos hoy doy la cara, antes no. Entonces pensando un poco en los años que han transcurrido y de cómo he evolucionado, y también debido a los múltiples mensajes de personas que me piden ayuda o asesoría sobre cómo abrirse al mundo de las letras, decidí escribir esta entrada. No sé si resulte del todo favorecedora o si les ayude en algo, pero les aseguro que intentaré ser muy clara.

1. Ojalá alguien me hubiera dicho que esto pasaría para haberme puesto un impermeable mental anti-comentarios nocivos y dañinos. Publicarte en internet, sea en una red social o en un blog o en la plataforma que sea, tiene sus pros y sus contra. Si bien es cierto que es la mejor forma de hacerte con un grupo significativo de lectores sin necesidad de haber publicado primero un libro, también es cierto que al hacerlo te expones a caminar sobre fuego, incluso sobre serpientes, ya les explico por qué.

 Ejemplo: tienes un Facebook personal, donde subes fotos, estados, compartes memes, y cualquier contenido que te apetezca, y recibes críticas (no necesariamente constructivas) sobre lo que estás subiendo de tus amigos y familiares. Ahora imagina que haces lo mismo pero con escritos de tu autoría, donde de cierta forma estás abriendo tu alma, quizás una parte que nadie conoce… Por eso se necesita entereza y la mentalidad clara en que se trata de uno mismo, de lo que nos hace bien. Habrán personas que los juzgarán por lo que escriben, incluso muchos de ellos sin conocerlos, y ojo, esto no es impedimento. Costará, sí, pero el resultado, la satisfacción, será mucho más grande de lo que puedas imaginar. De diez lectores, quizás sea solo uno el que los juzgue, por eso nunca paren de publicarse si es eso lo que de verdad quieren. En el camino siempre, siempre, nos encontraremos piedras, pero podemos saltarlas si realmente deseamos llegar mucho más allá del horizonte.

2. Es importante tener claro que muchas personas tomarán tus escritos y te robarán la autoría o la atribuirán a otras personas porque esto es internet y en internet muchas personas no tienen respeto.

¿Conocen este texto?

 “Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que te mira a los ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoyo en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y las poesías.”

 Si pensaron que es de Frida Kahlo, fueron victimas de textos mal atribuidos en la red. Ahora lean este:

“Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encantaba mirarte distraído y que te hacía mío con sólo verte de lejos. Que adoraba tus lunares y tu cuello me parecía el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.”

Sí, también fue un texto mal atribuido a Cortázar… Y adivinen algo… ambos son de la misma autora, Estefanía Mitre. Y aquí solamente les estoy citando dos ejemplos de miles de casos. Es demasiado fácil robar autorías de textos o mal atribuir autoría. Cuando comencé a publicarme en Facebook, no tenía ni idea de que esto sucedía, repito, era muy inocente e ingenua y no sabía por qué lo hacía, solo quería escribir. A mí también me pasó y me pasa que o bien omiten mi nombre o peor aun, se atribuyen mis textos. Es un tema peliagudo. Afortunadamente, a tiempo tomé la decisión de registrar cada uno de mis textos, y que yo sepa, ha funcionado a la hora de “pelear” mi autoría con estas personas sin respeto por el trabajo de los demás, porque sí, escribir en Facebook un tipo de trabajo no remunerado.

3. Tener determinado número de seguidores en Facebook no es sinónimo de “una editorial me va a publicar”. Aquí el asunto es complejo. Puede que funcione, puede que no. Les hablaré de mi experiencia personal, y sobre todo, siendo lo más sincera posible. En Colombia la poesía no vende. Fin. A mí me lo dijeron de una editorial en una entrevista por Skype, algo como que sí publicaban mi novela, pero no mi poemario. Sinceramente pienso que si yo fuese Youtuber o Booktuber, el caso sería diferente porque estamos hablando de números, de cifras de ventas.

A las páginas de autores con gran número de seguidores en Facebook, en mi país no nos hacen caso las editoriales. ¿Pero por qué les cuento esto? Porque pasado un tiempo de ya rondar en Facebook, y con mis lectores en crecimiento, tuve la ilusa idea de que gracias a lo que ustedes representaban para mí, y al número que son, podríamos lograr que una editorial nos publicara, pero no fue así. Y esto actualmente no me genera trauma porque gracias a ello tomé la decisión de publicar yo sola mi poemario y ustedes lo acogieron muy bien, pero les confieso que antes sí fue un gran problema para mi estado anímico. Llegué a considerar que era pésima como autora. Que no tenía cabida en el mundo literario y un tanto de cosas estúpidas que cualquiera piensa cuando es rechazadx.

Pero no se desaminen. No paren. Hay otras salidas. Existe amazon que es una gran opción. Tal vez pueda en otra ocasión hablarles de cómo publicarse por allí.

Espero realmente haya sido de ayuda lo poco que les conté. Son tantas cosas por decir, pero fueron estas tres las que me parecieron más primordiales de momento. Estoy pensando escribirles más entradas así para irles contando mis experiencias en este mundillo y ayudarlos en lo que pueda.

Sobre nosotros Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

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